{"id":545,"date":"2025-07-04T08:45:00","date_gmt":"2025-07-04T06:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/?p=545"},"modified":"2025-07-05T06:44:31","modified_gmt":"2025-07-05T04:44:31","slug":"un-cepo-traidor-deja-coja-a-la-loba-sibila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/un-cepo-traidor-deja-coja-a-la-loba-sibila\/","title":{"rendered":"Librarse de un cepo cort\u00e1ndose la pata a dentelladas"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En octubre de 1938, a los 10 a\u00f1os y medio de edad, el ni\u00f1o Felis\u00edn fue internado en un colegio de frailes de la ciudad de Vitoria. Pas\u00f3 del calor al fr\u00edo en un instante. De la libertad total que hab\u00eda disfrutado en su pueblo hasta ese d\u00eda, a la disciplina de un internado de curas en un momento de desolaci\u00f3n, en plena guerra.<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Extracto n\u00ba 8 del <em>libro<\/em> de Benigno Varillas \u00abMagdalenia, los \u00faltimos de la estirpe de los Libres\u00bb, cuya primera edici\u00f3n ha sido publicada el 14 de marzo de 2025)<\/em>:<br><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLos ni\u00f1os se agrupan desconcertados. Los frailes les van colocando bruscamente en las filas. El cura se pasea entre las filas elevando o estirando bien el brazo de los ni\u00f1os para que sepan que durante el himno es obligatorio mantenerlo bien recto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Ahora vamos a cantar el himno de la Falange. Los nuevos que no lo conozcan que lo aprendan r\u00e1pido: \u201cCara al Sol con la camisa nueeeva, que t\u00fauu bordaste en rojo ayer&#8230;\u2026.\u201d Los ni\u00f1os caminan en fila por un interminable y fr\u00edo pasillo de techos muy altos, hasta la capilla. All\u00ed rezan de rodillas en bancos de madera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013\u201cSanta Mar\u00eda, Madre de Dios, ruega por nos\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El plan de estudios de 1938 reflejaba el catolicismo integrista que imperar\u00eda en la escuela espa\u00f1ola en el franquismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El cura entra en el dormitorio rasgando el viento con su sotana negra. Grita a los ni\u00f1os desde la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Guarden silencio. No me hagan tener que volver o les tendr\u00e9 que castigar si no cumplen las reglas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su voz autoritaria ahoga de inmediato el murmullo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Voy a apagar la luz y a partir de ese instante queda prohibido no solo hablar sino levantarse de la cama sin justificaci\u00f3n. Estar\u00e9 en el pasillo vigilando. El que infrinja las normas ser\u00e1 castigado.<\/p>\n\n\n\n<p>El dormitorio se queda a oscuras, iluminado por una tenue luz que entra por la ventana. Fel mira al techo, con l\u00e1grimas en los ojos. Se las limpia con la manga del pijama. Vuelve a quedarse mirando el cielo raso con los ojos abiertos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De pronto empieza a ver formas y siluetas en las grietas y al cabo de un rato las sombras del techo empiezan a moverse. Ve en ellas un rostro. En la penumbra ve surgir una cara.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es el rostro de Nora, su tata. Con voz entrecortada, de ultratumba, Fel balbucea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Tata. Dame el beso de buenas noches y sigue cont\u00e1ndome el cuento, por favor, que te necesito.<\/p>\n\n\n\n<p>La cara de Nora empieza a unirse a m\u00e1s grietas hasta que el espectro sale de la pared y siente que le da el deseado beso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013\u00bfCre\u00edas que te iba a abandonar? pues no.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Tata, \u00bferes t\u00fa de verdad?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Aqu\u00ed estoy; sin embargo pronto tendr\u00e1s que ser t\u00fa el que tenga que hacer un esfuerzo de memoria para recordar y veas y vivas este relato. Por cierto, \u00bfpor d\u00f3nde \u00edbamos?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/01.031.52.15007.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-446\" srcset=\"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/01.031.52.15007.jpg 720w, https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/01.031.52.15007-300x240.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Dejamos el cuento en que la lobita se qued\u00f3 sola y aullaba bajo la luz de la luna, dice Fel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Completamente sola, como t\u00fa lo est\u00e1s ahora. Pero ella s\u00ed que est\u00e1 abandonada, tras ser envenenadas su madre y sus dos hermanas por los ganaderos que exterminan a los lobos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Sigue cont\u00e1ndome el <em>Cuento de Lobos<\/em>, por favor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013La lobita dej\u00f3 de aullar y empez\u00f3 a bajar por la senda del arrollo que conduce al fondo del valle. Iba a paso lobero, ingr\u00e1vida, como solo saben correr los c\u00e1nidos salvajes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/3-El-cepo.mp3\"><\/audio><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>(Audio: &nbsp;Introducci\u00f3n a este cap\u00edtulo, relatada por Benigno Varillas en una conferencia sobre el \u00abCuento de Lobos\u00bb que dio en Ara\u00fazo de Miel, Burgos, el 14 de marzo de 2024).<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cBajaba Sibila por el m\u00e1s hermoso de los senderos del P\u00e1ramo. Bajaba Sibila con el rabo enhiesto, con el pelo ya de invierno. Empezaba a ser loba\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/La-Marcha-del-lobo.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cHab\u00eda cambiado los dientes. Aquellos dientecillos punzantes como alfileres hab\u00edan sido sustituidos por la m\u00e1s bella y fuerte dentici\u00f3n de todos los animales. Dientes de color de marfil, de contextura de acero. Caninos que pod\u00edan destrozar de un solo mordisco el cuello de una cierva o de un corzo. Colmillos que podr\u00edan defender a los suyos y procurarles comida\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/14-Las-Patas-de-Sibila.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cBajaba Sibila sintiendo el placer de correr como corren los animales salvajes, de tocar cada cent\u00edmetro de terreno con sensualidad, de mover sus miembros como en el ritmo asombroso de una m\u00fasica escrita por el propio padre de la vida\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa pata derecha delantera toc\u00f3 en el polvo del sendero, y el sendero, de pronto, se transform\u00f3 en un monstruo de hierro y de muerte\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas mand\u00edbulas de un cepo lobero, erizadas de dientes, movidas por el resorte del odio se cerraron sobre el tercio inferior de la pata delantera de la loba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/15.-El-cepo.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Adi\u00f3s a las galopadas, detr\u00e1s de las liebres! Se acabaron los viajes al P\u00e1ramo. Se acabaron los saltos, las danzas. Se acab\u00f3 la libertad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSibila, desesperada, con la fuerza con que puede hacerlo un animal salvaje, dio saltos y m\u00e1s saltos en todas direcciones. El cepo, pesado, punzante, estaba sujeto a una cadena y \u00e9sta a una piedra que rodaba con la loba ladera abajo, le golpeaba el cuerpo y la envolv\u00eda\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEmpezaba a clarear y, tras olfatear en el aire a los ganaderos y o\u00edr sus voces en la lejan\u00eda, presa de p\u00e1nico, empez\u00f3 a roer el cepo de hierro. Su dentadura marfile\u00f1a de afilados colmillos y muelas carniceras, capaces de partir el cuello&nbsp; de un corzo y de una cierva, se descascarillaron al roer el vil metal. Los colmillos de Sibila, despuntados. Las bellas muelas carniceras, desportilladas. Los belfos, sangrando a borbotones. La nariz sensitiva, de charol, caliente y cubierta de hierro. Los sentidos embotados. Los ojos, inyectados en sangre. El cuerpo, deshecho.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSibila mord\u00eda el hierro y, como por casualidad, uno de sus caninos se clav\u00f3 en su mano derecha ensangrentada, y despu\u00e9s el otro, y de pronto, desesperadamente, como si estuviera matando a un enemigo, rompi\u00f3 tendones, u\u00f1as, piel, quebr\u00f3 huesos\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas mand\u00edbulas del cepo segu\u00edan agarradas m\u00e1s arriba. Se destroz\u00f3 las enc\u00edas y, en un postrero esfuerzo, cuando el sol asomaba ya por el otero, dio un salto y qued\u00f3 libre\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u2013Pero, Tata, la loba se va a quedar coja, dice Fel con los ojos cerrados, como considerando que lo que acaba de o\u00edr es un fallo en la historia, como sugiriendo a la narradora que tras esa dram\u00e1tica escena rebobine y quite esa desgracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Implora, pidiendo cambie el curso de la historia, neg\u00e1ndose a aceptar que eso le pueda pasar a su loba. Sabiendo que es potestad del que transmite la informaci\u00f3n recrear lo sucedido sugiere anular lo que no proceda contar, o incluso inventarse lo que sea para evitar la consecuencia del horror sufrido, anular lo ocurrido haci\u00e9ndolo salir del relato. Pero la voz de la tata no le responde. Abre los ojos y no ve espectro alguno a su lado. Las formas y siluetas en las grietas del techo ya no se mueven. No ve en ellas ning\u00fan rostro. En la penumbra no surge ninguna cara. El rostro de Nora se ha esfumado. No hay opci\u00f3n, a no aceptar la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mirando las sombras del techo sus ojos empiezan a parpadear. Agotado de tanta desgracia que castiga a la pobre loba, el ni\u00f1o cae rendido, se le cierran los ojos, y se duerme.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En la profundidad del sue\u00f1o, en su cabeza, en su cerebro, una voz, que no es la de su tata, resuena.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUna loba, en tres patas. Corriendo, llena de barro, de sangre, de terror. La \u00faltima loba del P\u00e1ramo, en tres patas. Dejando un reguero de sangre roja, de vida, de la \u00faltima sangre de los lobos. Por la ladera arriba\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfA d\u00f3nde va la loba, la desdichada, la \u00faltima loba? Por la ladera arriba. Hacia el viejo roble, donde pas\u00f3 su infancia\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSubi\u00f3 a refugiarse entre las ra\u00edces del gran roble. All\u00ed apoy\u00f3 el mu\u00f1\u00f3n contra la arena para cortar la hemorragia\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHab\u00eda perdido mucha sangre. Su cuerpo qued\u00f3 inm\u00f3vil. La loba, la \u00faltima loba del P\u00e1ramo, estaba a las mismas puertas de la muerte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>(Continuar\u00e1)<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Colabora con esta iniciativa que BV realiza sin m\u00e1s apoyo que el de sus lectores.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>(Suscr\u00edbete a las pr\u00f3ximas entradas del blog iniciado en junio de 2025, con extractos del libro \u00abMagdalenia\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elcarabo.com\/producto\/magdalenia-i-los-ultimos-de-la-estirpe-de-los-libres\/\"><strong>Pulsa Aqu\u00ed,<\/strong><\/a>&nbsp;para adquirir el libro <a href=\"https:\/\/elcarabo.com\/producto\/magdalenia-i-los-ultimos-de-la-estirpe-de-los-libres\/\" title=\"\">\u00abMagdalenia, los \u00faltimos de la estirpe de los Libres\u00bb<\/a>; ayudar\u00e1s as\u00ed a que el autor pueda trabajar en los tomos siguientes). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pulsa&nbsp;<a href=\"https:\/\/100.elcarabo.com\/contact\/\"><strong>Aqu\u00ed<\/strong><\/a>&nbsp;para recibir en tu buz\u00f3n de e-mail los pr\u00f3ximos extractos de la novela \u00abMagdalenia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/crowdfunding.podcast-radio.felixrodriguezdelafuente.club\"><strong>Pulsa aqu\u00ed<\/strong><\/a>&nbsp;y participa en el Crowdfunding que har\u00e1 realidad los 4 tomos de \u00abMagdalenia\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Benigno Varillas<\/strong>, autor del libro \u00abMagdalenia\u00bb\u00a0 y de este Blog\/PodCast, naci\u00f3 en Asturias en 1953, fue uno de los periodistas de la redacci\u00f3n que inici\u00f3 el diario \u00abEl Pa\u00eds\u00bb en 1976. Fund\u00f3 y edit\u00f3 con Teresa Vicetto las revistas \u00abEl C\u00e1rabo\u00bb y \u00abQuercus\u00bb en 1981, as\u00ed como, entre otras iniciativas, la ONG \u00abGreenpeace\u2013Espa\u00f1a\u00bb con Rem\u00ed Parmentier, el ocean\u00f3grafo Xavier Pastor y el escritor gallego Manuel Rivas, en 1984. Sus inicios fueron en el \u00abClub de Defensa de la Naturaleza de Gij\u00f3n\u00bb, que fund\u00f3 en 1971 con  Alfredo Noval, Ernesto Junco, Miguel \u00c1ngel Garc\u00eda\u2013Dory, Roberto Hartas\u00e1nchez y Luis del Valle.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En octubre de 1938, a los 10 a\u00f1os y medio de edad, el ni\u00f1o Felis\u00edn fue internado en un colegio de frailes de la ciudad de Vitoria. Pas\u00f3 del calor al fr\u00edo en un instante. De la libertad total que hab\u00eda disfrutado en su pueblo hasta ese d\u00eda, a la disciplina de un internado de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":459,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[25],"class_list":["post-545","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-01-audio","tag-cepos"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/01.033.64.15007.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/545","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=545"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/545\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1038,"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/545\/revisions\/1038"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/459"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.felixrodriguezdelafuente.club\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}